domingo, 28 de abril de 2013

Hoy estoy feliz, mañana no sé.

Él tiene esa habilidad única de bajarme los ánimos sin ni siquiera hablarme. Puede hacerme enojar con todo el mundo, puede hacer que no quiera hablar con nadie, que los ojos se me llenen de lágrimas desesperadas y ya no pueda hacer más que escribir. Él hizo que yo tuviera un blog, que escribiese casi todas las semanas y también hace que divague en mi mente en horas inapropiadas. Me hace reír un día, y deprimirme otro. Me lleva al extremo de todas las emociones. Él hace lo que quiere conmigo, y ni siquiera tiene que esforzarse.

Yo puedo decirle que lo quiero, él puede decirlo también un día. Ese día puede ser el mejor día de mi vida. 

Al día siguiente, él puede decir que algún día esto terminará, entonces yo no digo nada. Puedo pensar: 'No te diré nada, piensa todas las estupideces que quieras.', y luego puedo irme llorando a la cama, llorar toda la noche, hasta que los ojos me duelan, y cuando me canse, dormiré, tendré una pesadilla y despertaré al día siguiente, angustiada, asustada, no sabré si llamarlo o no. '¿Soy una molestia?' - Pensaré. Pero igual le escribiré un mensaje como si nada hubiese pasado, como si yo nunca hubiese llorado, como si lo que me dijo nunca dolió. Aunque así fuese, y me haya dolido tanto, que solo recordar su nombre me bajara los ánimos por completo.

Después él tal vez no me llame. Y yo, seguiré esperando impaciente en el teléfono. Él dijo que veríamos una película, cancelará en el último momento, cuando yo ya me había hecho la idea que todo se iba a arreglar. Entonces lloraré todo lo que queda de la semana, seguiré escribiendo, hablaré sola cuando nadie ve. Y a la par, le seguiré escribiendo, diré que todo esta bien, que tuve un trabajo difícil, que los cursos están complicados, él no responderá, y cuando lo haga solo dirá algo como 'Cuéntame algo', aunque yo ya lo haya hecho.

Y cuando se acabe la semana, y empiece otra, tal vez lo intente una vez más, y le diré que le quiero. Él no dirá que no, y yo pensaré que es un sí. Y me hará olvidar de todo, aunque esa alegría absurda dure unos segundos.

Me hará feliz, luego podrá hacerme llorar, ¿Quién más? Solo él. Llevándome al extremo una y otra y otra vez más.


domingo, 21 de abril de 2013

Tengo frío.

Y me pregunto un millón de veces que pasa conmigo, qué es lo que hice mal. Porque aunque el final es el que quise y ansiaba, siento una presión en el pecho cuando me traga el silencio. Por qué la persona que me quitaba el aliento, ya no tiene ese efecto en mi, ¿Algo esta mal conmigo? Ya no me desespero por sus muestras de cariño porque sé que no me las va a dar. Sin embargo, aun siento como mis ojos se humedecen cuando escribo de él, y mi pecho se hincha al recordar como me amaba. Sus besos abrazos, palabras, gestos solo para mi que mi mente aprisiona y me aturde.

DEBO CORREGIRME. 
Aún me quita el aliento. Cuando lo invoco en mi memoria siento como si abrazara mi cuello hasta desmayarme. Y debo admitir, sigo esperando que aún me coja la mano en público. Pero este continuo estado de espera... ¿No merezco aún nada de eso? ¿O es que acaso nunca volverá?

¿Deberé acostumbrarme al 'no' siempre? ¿Y dejar que todo estalle en mi corazón? Aún sigo haciéndome preguntas, cuando se suponía que verte volver iba a ser la respuesta.


"Tengo frío" - dije mientras me abrazaba a mi misma.
Él solo sonrió y dijo alguna broma de Ladysoft. Supuse que no podía esperar más de él.


La publicidad siempre tan repentina...

Y me reí a su lado aprisionando mis uñas en mis brazos, desesperada muy dentro mio.
Tenía tanto frío y ¿Nunca iba a poder abrigarme?