Él tiene esa habilidad única de bajarme los ánimos sin ni siquiera hablarme. Puede hacerme enojar con todo el mundo, puede hacer que no quiera hablar con nadie, que los ojos se me llenen de lágrimas desesperadas y ya no pueda hacer más que escribir. Él hizo que yo tuviera un blog, que escribiese casi todas las semanas y también hace que divague en mi mente en horas inapropiadas. Me hace reír un día, y deprimirme otro. Me lleva al extremo de todas las emociones. Él hace lo que quiere conmigo, y ni siquiera tiene que esforzarse.
Yo puedo decirle que lo quiero, él puede decirlo también un día. Ese día puede ser el mejor día de mi vida.
Al día siguiente, él puede decir que algún día esto terminará, entonces yo no digo nada. Puedo pensar: 'No te diré nada, piensa todas las estupideces que quieras.', y luego puedo irme llorando a la cama, llorar toda la noche, hasta que los ojos me duelan, y cuando me canse, dormiré, tendré una pesadilla y despertaré al día siguiente, angustiada, asustada, no sabré si llamarlo o no. '¿Soy una molestia?' - Pensaré. Pero igual le escribiré un mensaje como si nada hubiese pasado, como si yo nunca hubiese llorado, como si lo que me dijo nunca dolió. Aunque así fuese, y me haya dolido tanto, que solo recordar su nombre me bajara los ánimos por completo.
Después él tal vez no me llame. Y yo, seguiré esperando impaciente en el teléfono. Él dijo que veríamos una película, cancelará en el último momento, cuando yo ya me había hecho la idea que todo se iba a arreglar. Entonces lloraré todo lo que queda de la semana, seguiré escribiendo, hablaré sola cuando nadie ve. Y a la par, le seguiré escribiendo, diré que todo esta bien, que tuve un trabajo difícil, que los cursos están complicados, él no responderá, y cuando lo haga solo dirá algo como 'Cuéntame algo', aunque yo ya lo haya hecho.
Y cuando se acabe la semana, y empiece otra, tal vez lo intente una vez más, y le diré que le quiero. Él no dirá que no, y yo pensaré que es un sí. Y me hará olvidar de todo, aunque esa alegría absurda dure unos segundos.
Me hará feliz, luego podrá hacerme llorar, ¿Quién más? Solo él. Llevándome al extremo una y otra y otra vez más.
