domingo, 24 de marzo de 2013

Y tal vez si era cierto.

Oh por dios, eres tú amor.

Mi sonrisa ya no es falsa, mi risa nunca pudo sonar tan tonta y real. Esta soy yo estando a tu lado. Sencilla, vulnerable y crudamente real. Buscando tu mano, esperando tu mensaje, diciendo que te amo. Esta soy yo de nuevo, con la chispa en el corazón.
Estoy asustada amor, no sé si esto es real o ando soñando despierta. Quisiera que el tiempo pase rápido y los problemas se hagan pequeños... ¿Por qué es que tienes tantos problemas, Corazón? ¿Tampoco te gusta crecer?
Si, lo entiendo. A mi no me gusta crecer, me vi obligada a dar el estirón obligado de la vida, es doloroso y complicado, aplastante de presión.
Si pudieras leerme, si pudiera gritarte desde aquí te pediría que no te rindas. Suena cliché y gastado, pero no sabes cuanta razón tenían esas películas de Disney... Tal vez lo que soñamos, si lo podemos cumplir. Si, yo también me sentí tonta al comienzo, empezar a creer en uno mismo, a veces suena como una locura ¿Verdad?
Pero no es tan imposible, sobre todo para ti. Sé que lo lograrás, ¿Cómo lo sé? ¡A veces me ofende tu falta de fe en mi! Sé que tendrás un gran futuro. 

Eso si, no sé si me verás allí en ello. Aunque por ahora, sigamos creyendo en nuestro extraño presente, donde nos amamos sin decirnos cómo, cuando o dónde.

Créeme, soy tan feliz al verte conmigo. Y soy más feliz imaginándote triunfar.



lunes, 18 de marzo de 2013

Y de pronto.

No es tanta suerte.
¿Es lo correcto? Eso no lo sabremos si no lo intentamos esta vez.
Es más que eso, un fuerte golpe, un arriesgado movimiento... 
Solo una vez más.
Nos vimos, explotamos, ¿Es que hay amor aún entre nosotros? ¿O solo soy yo aferrándome a ti? Nunca me sentí tan asustada. Luego de tantos días sin el roce de tu piel, ni tu voz en mi cuello, era una maravilla tenerte de nuevo a mi lado. No obstante, dijiste que te ibas ¿Hice algo mal? Peor que te dejen una vez, es ser rechazada dos veces, sin saber porqué.

Pero tal vez si era suerte. Era nuestro día de suerte. Porque no nos iremos sin luchar una vez más. No sé si estoy equivocada, pero trato de mantenerme fuerte para cualquier resultado. Tenerte a mi lado nunca fue fácil, en el momento en el que todo se hizo sencillo, se arruinó. Nos gusta el conflicto, ¿Quizás?
Estaba asustada, las lágrimas en mis ojos solo significaban algo. Colgamos el teléfono. Habías vuelto. No prometías quedarte, ¿Pero cuando haz prometido algo? Somos presas de las casualidades y el tiempo, el 'amor' que nos unió. Y mi amor, que nos une ahora.

Y por ahora, no apresuremos nada.


Y de pronto un día de suerte se me hizo conocerte y te cruzaste en mi camino ahora creo en el destino. Tenerte por siempre conmigo, pero mas suerte es quererte tanto y que tu sientas lo mismo.. 

**

miércoles, 13 de marzo de 2013

No, nunca te olvidé.

Soy un monstruo horrible, mi corazón se ha hecho un hoyo por completo, todo lo que pasó me lo merezco. ¿Quién soy yo para juzgarte tan injustamente? ¿Por qué me deje llevar tanto por mis impulsos? ¿Por qué te hice mal y no pude saberlo? Sigo haciendo las mismas preguntas de siempre. Son mis personalidades dispersas por mi habitación cada noche.

¿Me dejó, porqué no es feliz?
Claro que no es feliz, si le estas recordando cada dos segundos el mal que no quiso hacer.
Igual lo hizo, igual ha hecho mal.
Tal vez todo fue mi culpa, yo no vi, estaba cegada de tanta rabia, tanta angustia, pensé que no me quería, pensé que debía reclamarle ¿Quien soy yo para pedir esas cosas? Su amor siempre fue así y así era el más puro.
¡No! Porque él nunca demostró todo por completo ¿Debías adivinar que te amaba? Si solo hablaba de lo mucho que le aburrías.
Es su manera de ser, no puedo juzgar eso, eso no me puede ofender, porque eso no es nada, al final yo fui la más hiriente, no lo escuché, lo apagué al lado de mi llanto...
Soy un monstruo.
Mis disculpas no alcanzan.
¿Y por qué pides disculpas si él se lo buscó?

Nadie busca eso, solo buscaba bienestar, siempre se ha preocupado ¿Por qué no lo he visto? ¿Por qué lo vi tan tarde? Cuando ya no me quería igual, cuando ya estaba por irse.. Me di cuenta de todo lo que perdía.

Yo no quise que la historia fuese así, que al final, solo yo misma me puse la soga al cuello y presioné tan fuerte hasta dejarme sin aliento.
No, nunca te olvidé, nunca te odie, por más que me lo repitiese miles de veces al día, te amé con más fuerza, y me aferré a tu recuerdo esperando consuelo, porque solo tú me hacías tan feliz.

¿Y ahora? ¿Ahora de nuevo, somos nada? ¿Se puede ser más que nada?
Invisible, insignificante.

sábado, 9 de marzo de 2013

Un par de minutos, un segundo, no lo sé. Pero vuelve.


Te amo, te espero.
Te mando mis fuerzas si es necesario.

No sé como estás, no sé realmente ni cómo estoy yo.
Pero si necesitaras un abrazo mio, un hombro, un 'loquesea', estoy de inmediato a tu lado.

¿Cómo? ¿Por qué?
¿Y mi orgullo?

Al diablo, esas cosas, nunca me han hecho feliz. Su sonrisa, su mirada extraña sobre mi, su sarcasmo y cada pequeño detalle que solo él podría hacer, eso si me devuelve la vida. Pensar en su forma de amarme, y como escribirle lo mucho que significa, eso me anima.

Me llenas de vida, ¿Pero dónde estás? ¿Qué han hecho contigo?
El destino, las oportunidades te escupido en la cara una vez más.
Quería golpearte, y gritarte, pedirte una explicación... ¿Con qué derecho? ¿Quién soy yo?
Solo te amo, y punto.

Y eso mismo (amarte y punto) es lo que me hace extrañarte hoy. Quiero consolarte, tenerte en mis brazos hasta que pase la fuerte marea, aunque no sea mi problema, y nunca lo sea. Solo quiero estar ahí por ti, porque mi corazón lo pide, mi alma te reclama, y no quiere verte vulnerable.

Mi extraño héroe, mi protagonista, estaré allí para ti siempre. ¿Cómo es que no me ves?

Me gusta escribirte, pienso en tus reacciones al verlo, aunque no suceda.

Nuestro amor. ¿Se puede seguir hablando de esto?


Sólo dame una razón, solo un poco, es suficiente. Solo un segundo. No estamos rotos, sólo nos desviados. Podemos aprender a amarnos de nuevo. Está en las estrellas. Ha sido escrito en las cicatrices en nuestros corazones. No estamos rotos, sólo nos desviamos. Podemos aprender a amarnos de nuevo. 
*

domingo, 3 de marzo de 2013

Aturdida.

Te vi.
Fue fugaz como antes, lo sentí como antes, la emoción se me desborda del corazón con tan solo recordarlo. Las razones de mi alegría son equivocadas, pero son inevitables. Todo se hizo invisible y olvidé por completo todo, era como antes, hasta podría jurar que huíamos juntos, que aún teníamos nuestro secreto intacto.
Pero no. Luego pude darme cuenta lo frágil que es mi mente y lo mucho que aún te amo, como la primera vez que decidí seguirte el juego, siempre esperanzada de conseguir ser la compañera que querías. Siempre a tu lado... Eso ya ha pasado.
Quisiera pensar que también lo sentiste, y empezaremos una vez más, que estamos tan cerca de un nuevo comienzo. No obstante, ilusionarme de esta forma, solo me está matándome a pocos.

Aún así, estoy aquí, escribiéndote, esperando que me leas, esperando que regreses. En fin, siempre esperando.

Érase una vez una historia feliz  y ahora es solo un cuento de horror...