La oscuridad de aquella noche se me hacìa familiar. Si, estaba soñando. Una vez màs. ¿Pero què pasaba exactamente? Lo ùltimo que recordaba de la noche pasada, era la rutina de siempre, al irme a dormir. El sueño ahora lo sentìa màs pesado... Màs real. Y me asustaba. Noches como estas, en mis sueños, era atacada constantemente por mis miedos de niña, por màs ridìculo que suene... Mis màs enterrados miedos parecian aparecer aquì. En lo màs profundo de mi subconciente. Desde tìas que no querìa conocer, abismos, mi aùn incomprensible horror al vacìo... Solìa tener ataques de pànico desde muy niña, la respiraciòn acelerada, seguida por momentos de inconsiencia y confusiòn. Pensè que llegarìan a desaparecer.
La noche era realmente oscura, me empezaba a preguntar si era un sueño enrealidad. Me reprochè varias veces, diciendome a mi misma lo tonta que era por discutir esto. Es sòlo un sueño. Lo que me atemorizaba era lo que me harìa enfrentar.
Me mareè muy ràpido, empecè a sentir vertigo. Cerrè mis ojos con fuerza y al abrirlos ya estaba en otro lugar. Estaba viendo la calle, en un dìa templado. Esto me resultaba màs que familiar. Estaba dando un paseo por mis recuerdos.
Mi màs preciado recuerdo.
Su sonrisa.
Su rostro.
Y el momento en que lo capte.
